22 años, una carrera de contador público a punto de terminar, una relación llevadera con un poco de todo, una familia un tanto feliz, un tanto separada, y yo un patetico intento de persona que a travez de muchas o pocas experiencias, ha crecido dentro de un mundo, una sociedad que no ha terminado de comprender, siendo franco ni siquiera a mi mismo he podido entender, vivo aparentando, simulando, tratando de convencerme cada día, todos los días, de que que hago bien, de que todo estará bien, de que puedo hacer las cosas mucho mejor, cuando en el fondo, muy en el fondo quisiera seguir escribiedo una carta suicida que quemaria para que nadie la leyera.
A pesar de lo que pienso y siento nunca he dejado de pensar en ayudar a alguien mas, sea quien sea, y como sea que pudiera yo ayudar, y cada vez que estoy en la posibilidad, lo hago y aveces el hacerlo con lleva muchas cosas, arriesgar durante uno o varios periodos de tiempo la familia, las relaciones la vida social por que lo primordial son las demás personas y no uno mismo.
Y apesar de que una parte de mi lo hace por mezquindad, por egoísmo, por ego, he comprendido que, mi filosofía, de la cual he estado tan orgulloso ha sido y será siempre un escape, un cobarde y mero escape, pues entendí que ayudo a otras personas, encaro otras situaciónes,... para no ayudarme a mi mismo, para poder tener una excusa y no enfrentarme a mi mismo, a mi realidad, a mis miedos y he aquí que comprendi que lo que he odiado, lo profeso yo mismo, muy dentro de mi pues motivo a los demás a salir, a triunfar, para yo quedarme en el mismo lugar.
Puede que esto no sea más que una etapa (Claro, una etapa que ha durado más de 17 años), o puede que esto sea permanente, lo que me queda Claro es que siempre es el mismo patron y alguna vez leei o escuche o ambas quizá que si queremos algo diferente, hagamos cosas diferentes.
El día de hoy me di cuenta también que sigo siendo una persona que se escuda en los demás, que se conforma con las actitudes que como migajas recibe de otras personas que a travez de mis desiciones se han convertido en grandes amigos o amigas, hermanos o hermanas que les he llamado y por el lazo que he creado tengo miedo, de romper lo, tengo miedo de enfrentarme a mi mismo y no saber como afrontarme.
Quiero, como humano, como persona, en verdad ser diferente ser alguien en quien en verdad se pueda confiar y verdaderamente ayudar, ayudarme, sentirme en paz por una noche pensando que esto es lo que en verdad quiero y no dormir pensando en que hizo poner para que no se me caiga la mascara de verguenza que porto para agradarles a todos a costa de mi mismo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario