Mientras tú mirada mi cuerpo hechizaba
Y Después de aquel beso de improvisto
Donde mi mente se encontraba estancada
Mis manos empezaban a recorrer tu cuerpo, lentamente
Pero repentinas pausas interrumpían el momento
Cuando empezaban a viajar por pecho y caderas mis caricias
Y después de un fuerte exhalar
Tu voz temblorosa retumbo en mi oído
Deja de pensar – decías
Y empieza a actuar, déjate llevar
Mientras tomabas mi mano y la llevabas a lugar prohibido de ante mano
Donde roca fundida en lava empezaba a brotar
Donde calores y sudores se comenzaban a mezclar
Mientras por tu pantalón, con deseo desbocado, empezaba a hurgar
A jugar con carne ardiente que elevaba las pasiones
Que nos llevaba a desbordar lo que nos habíamos guardado
El momento en que con tantas ansias esperábamos
Un anhelo que tomaba forma y vida
Que empezó como un juego para terminar la herida
Herida que teníamos ante la vida
Por deuda de una amor incomprendido
De un fulgor que una vez dimos por perdido
Pero mismo que hoy nos hace volar frente a un colchón
Acariciar el cielo al rozar la piel
Transformar ese sorbo de pasado con sabor a hiel
En la más dulce y exquisita miel
Hasta colmar el vaso de la excitación
Y estallar en pleno vuelo
Entre estruendoso alarido de pasión
Donde mi espalda cuenta en marcas lo sucedido
Y tu cama revuelta es fiel testigo
De que a puerto hemos llegado
Donde nos cobramos con creces el pasado
Y nos pagamos con lujuria lo vivido
Donde bebimos hasta la última gota de este elixir bendito
Con pasión, con cara de delito
Y esperamos con ansias el próximo encuentro
De lo prohibido
