Como una cálida brisa de otoño sobre mi rostro
así es esta incesante lluvia que colma mi corazón
que ahora con calma no desea llegar hasta el final,
simplemente desea seguir sin importarle lo que
que diga el retrovisor, al caminar, las llagas
que nacen en mi pecho solo son espinas que crecieron
con el dolor de mis recuerdos y que tarde o temprano
morirán al igual que este cuerpo viejo y maltrecho
por el tiempo, pareciere como si.. con cada suspiro
consumiera un paso que ya no podre caminar, al
estar dentro de mi ese veneno me recuerda que alguna
vez sentí dolor, que alguna vez tuve un corazon que
latia y que sobre todo tuve a alguien por el cual latiera
ese corazón ahora solo son, un recuerdo echos polvo
que vagan dentro de mis memorias, por eso dejo que
este veneno consuma lo que queda de mis versos y al
salir, gritarle ala luna una alabanza ya que ella ha sido
la testigo de las lagrimas que perdí y del viento que
corrió a travez de mis sueños y como un cuchillo
atravesó mis lamentos, de aquellos versos que le escribía
a mi amada donde la noche se los llevaba hasat sus
delicados oidos y le pedían que esperar que regresara
para poder descansar junto de sus labios..
a sus brasos, pero todo aquello ha quedado escrito en
la arena que consumió mi existencia ya ahora simplemente
me perderé entre otra esfera de humo que lleve mi alama
por fin..hasta donde mis sueños descansan..donde mi
valentía y mi coraje dierons su vidas por la esperanza
que yace junto al amor que escribió con su sangre
que te ama..
